La Primera

Ya juzgan a exdirectivos de Ford por el secuestro de delegados gremiales durante la dictadura

El Tribunal Oral Federal 1 de San Martín inició el martes último el postergado juicio por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura cívico – militar contra dos exdirectivos de Ford Motor Argentina y el exjefe del Comando de Institutos Militares y la Zona IV, Santiago Riveros, quienes están señalados por secuestros y tormentos contra 24 trabajadores, en su mayoría delegados gremiales.

Ante una sala colmada por sobrevivientes de los hechos ocurridos en la Planta General Pacheco, ubicada en el partido de Tigre, donde funcionó un centro de clandestino de detención que fue señalizado en 2012, se leyeron las acusaciones contra el exgerente Pedro Müller, de 86 años; el exjefe de seguridad, teniente coronel retirado Héctor Sibilla, de 91 años; y Riveros. En esta causa también estaba procesado otro exgerente, Guillermo Galárraga, quien falleció en 2016.

“Estuvimos detenidos dentro de la planta de Ford, nos torturaron dentro de la planta. Fue un centro clandestino de tortura. No pudo funcionar así sin connivencia con los militares. Voy a tener secuelas por el resto de mi vida por esos tormentos”, describió el sobreviviente Carlos Propato.

En diálogo con la radio de la Universidad Nacional General Sarmiento, el extrabajador automotriz celebró el inicio del juicio: “Pasaron 42 años de lucha sin cuartel para lograr que comience este juicio. Hace 13 años de la presentación judicial. Luchamos mucho para que llegue este momento. Ahora queremos que haya justicia”.

“Los acusados eran cuatro gerentes de Ford, dos murieron; ahora quedan dos en el banquillo de los acusados. Nosotros éramos 24 y quedamos 12 vivos. Ahora estamos en juicio, esperamos el dictamen de la Justicia”, destacó.

“El juicio va a durar un año. Esperamos que se haga justicia con nosotros. Que haya una reparación para nosotros, para nuestras familias, para las historias de nuestras vidas”, pidió Propato.

“Era delegado de Ford, pertenecía a la comisión interna. Me detuvieron y me hicieron desaparecer. Estuve 50 y pico de días en una comisaría, que después nos enteramos que estaba en Tigre. Después nos mandaron al penal de Devoto. Otro grupo fue a Sierra Chica y otro a La Plata”, narró.

Sobre el rol del poder económico durante la dictadura, el sobreviviente explicó: “El golpe de Estado fue financiado por las grandes empresas. Ford fue parte de la complicidad civil de la dictadura”. Y agregó: “Es importante que estas personas sean condenadas. Pero sobre todo, que la sociedad civil sepa lo que pasó con la complicidad civil. Estamos peleando con un palito contra un dragón. Los empresarios nunca aparecen cuando se cuenta lo que pasó. Por supuesto que además de Ford quedan otros cómplices civiles. Es muy importante que se pueda avanzar en este camino que no es fácil”.

Compartir en:
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Dejá tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *