Provinciales

Violan inmunidad gremial y echan al trabajador envenenado en la central de Atucha

En un flagrante acto de violación de la inmunidad sindical que establece la ley, fue despedido el trabajador envenenado con radioactividad en la central de Atucha, Damián Straschenco, quien se desempeña además como secretario adjunto del sindicato de Luz y Fuerza de Zárate.

A raíz de esta medida arbitraria adoptada por la empresa Nucleoeléctrica Argentina, que opera la planta nuclear, el gremio repudió el hecho e inició acciones legales tendientes a la reinstalación de Straschenco en su puesto de trabajo.

Además, frente a este panorama, el sindicato declaró el estado de alerta y movilización, y convocó a una asamblea extraordinaria para el próximo martes 26 de septiembre a fin de delinear las medidas a adoptar.

Desde el gremio, consideraron a través de un comunicado que, si bien la empresa reconoce muchos de los hechos denunciados que apuntan al envenenamiento intencional del que fue víctima Straschenco mediante componentes radiactivos, no aporta elementos a la Justicia.

El sindicato sostiene que la única acción de la compañía fue despedir a varios trabajadores entre los que se encuentra la víctima del envenenamiento.

El atentado se produjo el 9 de mayo pasado. En esa oportunidad, el secretario adjunto del sindicato de Luz y Fuerza de Zárate, que trabajaba en la central nuclear de Atucha hasta ser despedido, denunció que fue envenenado con niveles de radiación superiores a los que admiten los protocolos de seguridad para cinco años de exposición. El caso sin precedentes es investigado por el juez federal de Campana, Adrián González Charvay.

Según la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), un trabajador de Atucha I o Atucha II “no puede superar los 20 milisieverts en todo un año y los 100 milisieverts en un quinquenio” sin poner en grave riesgo su salud, precisó a su vez el portal del sindicato de Luz y Fuerza de Zárate, adherido a Fetera, la federación sindical del sector energético que forma parte de la CTA Autónoma.

Por su parte, la empresa informó días después que “la contaminación (de Straschenco) fue producto de un acto deliberado y malintencionado, por lo que Nucleoeléctrica Argentina radicó la denuncia penal correspondiente en el juzgado federal de Campana”, el mismo en el que formuló su denuncia la víctima.

Cabe recordar que el mismo 9 de mayo, cuando Straschenco se disponía a salir de la central, los portales de seguridad dieron la alarma y dos días después se estableció que una botella de la que la víctima del atentado bebió había sido contaminada con radiactividad mediante la introducción de agua pesada que solo se encuentra dentro del reactor.

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