Opinión

Un nuevo fantasma recorre Europa

Por Hernán Martínez (*)

El nuevo fantasma que recorre Europa es el fantasma del ajuste. De diferentes maneras e intensidades, la respuesta del movimiento sindical europeo empieza a sentirse y se incrementa. En Dinamarca, Alemania y fuertemente en Francia, las fuerzas se tensan y entran en conflicto abierto.

A pesar del apagón mediático de la prensa radial, televisiva y escrita argentina, ya sea por la vía de medios alternativos de comunicación, las redes sociales o la información institucional global de los actores involucrados, la conflictiva realidad socio-laboral europea empieza a conocerse.

En Dinamarca se está llevando adelante una renegociación de los convenios colectivos de trabajo en la administración pública, tanto la central, la regional, como la municipal, negociación encabezada el HK Kommunal, sindicato de los trabajadores y trabajadoras públicos (centrales-regionales y municipales), afiliado a la Internacional de Servicios Públicos (ISP), y que al momento de escribirse este artículo de opinión no tenía resolución favorable y presagiaba una huelga general del sector público que abarcaría a unos 500.000 trabajadores/ras de las tres jurisdicciones, representados por el HK Kommunal. El 1° de mayo es la fecha límite y el aumento salarial el tema central, si bien no el único en discusión.

En Alemania la situación es peor, durante varios días del mes de abril, se han venido produciendo huelgas en un total de once Länder (estados que constituyen el estado federal alemán y son equivalentes a nuestras provincias), estas huelgas abarcan casi todos los sectores e instituciones de servicios públicos federales y municipales.

Los movimientos huelguísticos y las negociaciones laborales, están siendo llevadas adelante por otro gran sindicato afiliado a la ISP, el Ver. Di, el cual representa tanto a trabajadores/ras del sector público federal, regional y municipal.

Frank Bsirske, presidente del Ver. Di, enfatizó sobre la necesidad de que “el aumento salarial debe lograrse en todos los grupos salariales. Los grupos de menores ingresos necesitan especialmente un impulso significativo”. Y terminó sosteniendo: “Nuestro objetivo: un salario digno por un buen trabajo”.

En Francia, por su parte, el conflicto se incrementa de la mano de la política de ajuste fiscal y de reforma laboral del gobierno de Macron. El movimiento huelguístico motorizado por el plan de lucha propuesto por los sindicatos del servicio ferroviario desarrolla un paro extenso de tres meses de duración, el cual implica que de cada cinco días hábiles en tres no hay servicio de ferrocarril.

Pero todo no termina ahí, otro de los grandes sindicatos de la CGT francesa, el de Minas y Energía, ha lanzado su propio plan de lucha, mancomunado con el ferroviario, que abarca desde el 19 de abril al 28 de junio.

El reclamo de los trabajadores busca defender los servicios públicos de energía luego de que la compañía Total S.A. ingresó a competir en el sector y estará en el segundo lugar del mercado de la electricidad, frente la empresa pública EDF (Electricidad de Francia, según sus siglas en francés).

El sindicato también anunció este martes una serie de medidas que acompañarán la huelga que podríamos denominar como “Robin Hood”, porque le quitarán la energía a las empresas que despidan o impidan la acción sindical y reconectarán los servicios de luz y gas a los usuarios que no pudieron pagar por falta de recursos.

Así lo anunció el secretario general de la CGT del sector, Sébastien Menesplier, en una entrevista con el diario francés Parisien: “En los próximos días, los recortes selectivos se destinarán a empresas que descarten o penalicen la acción sindical”.

Menesplier apuntó a los grandes minoristas y, en particular, a Carrefour que “maltrata a sus empleados” y “podría tener algunas sorpresas desagradables”. Carrefour enfrenta actualmente huelgas en Francia y otros países contra un plan de despidos y precarización sin precedentes, como el que plantea en Argentina.

Por otro lado, Menespelier afirmó que los trabajadores tienen la idea de “ir a ver a las familias que están privadas de energía y darles gas o electricidad porque han sido privados de ellos por facturas impagas” y añadió que “la energía no es una mercancía, es un bien vital, por lo que todos deberían tener acceso a energía, agua o salud”.

Desde el sindicato exigieron un “informe sobre la desregulación del sector energético”, “el final de la liberalización del mercado de la electricidad y el gas”, y “un informe sobre el estado de la empresa energética para todos los empleados” de este sector.

El líder de la CGT del sector recordó la solidaridad de los trabajadores de la energía con los ferroviarios, y su voluntad de pensar en acciones conjuntas con ellos contra un gobierno que “no quiere escuchar las demandas de los trabajadores”.

Los sindicatos europeos repiensan su estrategia y ordenan un repertorio variado de tácticas, las cuales apuntan a establecer fuertes alianzas con los usuarios y enfrentar la ofensiva del mercado transnacionalizado sobre los servicios públicos.

(*) Coordinador de Relaciones Internacionales de la Confederación de Trabajadores Municipales (CTM) de Argentina. La CTM se encuentra afiliada a la CGT y en el plano internacional forma parte de la Contram – ISP Américas (Trabajadores/ras Municipales de las Américas) y la ISP (Internacional de Servicios Públicos).

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