La Primera

Se multiplican los conflictos en el sector arenero

El sector arenero viene padeciendo una importante crisis producto, entre otros motivos, de la caída que se registró en el área de la construcción en 2019, según revelaron fuentes bien informadas. Por este motivo, los trabajadores ligados a la actividad han tenido dificultades para cobrar en tiempo y forma y enfrentaron varios conflictos con los empresarios a cargo de los buques.

Para conocer el estado de la situación, La Primera conversó con el secretario general del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) Seccional San Fernando, Hernán De Corte.

-¿Qué está sucediendo en el sector arenero?
-Durante este mes, varias empresas no pagaron en tiempo los salarios y tuvimos que tomar medidas de protesta. La última fue con la empresa Silos, una de las más importantes, que estuvo parada tres días hasta que pagaron los sueldos.

-¿Qué otros problemas gremiales tiene el sector?
-Son muchos pero voy a tomar un caso como ejemplo para graficar la situación. Diego Lazaro es un empresario que representa a varias empresas de buques, motivo por el cual nosotros debemos sentarnos seguido con él para representar a los trabajadores. Lo que él hace es incumplir todos los meses el Convenio Colectivo de Trabajo, que para nosotros significa el instrumento legal para defender nuestros derechos. Lo hace no pagando las horas extras como corresponde o con problemas constantes en la liquidación de los partes por enfermedad, entre otras irregularidades. Estas discusiones permanentes impiden que avancemos en soluciones estructurales para el sector.

-¿Cuáles serán los próximo pasos que darán desde el sindicato?
-Nosotros hemos pedido una reunión a la Cámara de Arena y Piedra, organización que nuclea a todos los empresarios del sector, para proponerles un planteo que permita transitar esta crisis. Entre varios puntos, ponemos el acento en la necesidad de fijar un precio común para la arena que sea respetado y cumplido por todas las empresas. Eso va a mejorar el precio del producto y, por consiguiente, el salario de los trabajadores.

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