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Los obreros alguna vez fueron parte del cuerpo diplomático

El coordinador de Relaciones Internacionales de la Confederación de Trabajadores Municipales (CTM), Hernán Martínez, es además investigador de la historia del movimiento obrero. Con motivo de la finalización de un extenso estudio que pronto será libro, titulado “Malditos. Los agregados obreros y la diplomacia del trabajo en el primer peronismo”, el dirigente conversó con La Primera.

-¿Cómo se logró incorporar a los agregados obreros en el cuerpo diplomático?
-Desde el punto de vista normativo hubo dos instancias, la primera fue un decreto presidencial, que creó el programa de agregados obreros, nombró su directorio y estableció las bases de su funcionamiento y objetivos. Ese decreto fue promulgado por Perón a poco de asumir el primer gobierno en 1946, luego en febrero de 1947, se logra sancionar la ley que modifica el status orgánico del servicio exterior de la nación, en cuyo artículo 9° crea la figura de los agregados a las legaciones argentinas en el exterior, entre ellos los agregados obreros. Desde el punto de vista del proceso administrativo y de gestión de Estado, la incorporación y desarrollo de los agregados obreros al servicio exterior contó con un curso de nivelación cultural superior, el cual era obligatorio e implicaba una etapa necesaria de capacitación de los dirigentes sindicales en temas que muchas veces les eran ajenos, pero que eran vitales en el ejercicio de la diplomacia del trabajo, tampoco se trataba de una capacitación universitaria de grado, sino de conocimientos de nivelación cultural que permitieran el abordaje del análisis de las instituciones del mundo del trabajo del país al cual eran destinados. Esto relatado así parece sencillo, pero estaba sometido a tensiones políticas, laborales y hasta de clase, dada la resistencia de la burocracia diplomática de “abolengo” (como la llamaba Perón), hacia la presencia y acción de los agregados obreros, los conflictos no fueron pocos, y en mi trabajo “Malditos” doy cuenta de ellos y de otros incidentes colaterales e interesantes de ponderar en su justa trascendencia histórica.

-¿Qué resultados pueden destacarse de esa experiencia?
-Es una experiencia con antecedentes históricos, los agregados obreros mexicanos de la década del 20, pero inédita en cuanto a su magnitud, la cantidad de egresados del curso estarían, no hay cifras precisas, un poco arriba de los 500, y unos 106 de ellos, cuatro mujeres, fueron destinados en legaciones en el exterior, es necesario mencionar que, sobre el total de 500, las mujeres habrían alcanzado a unas 57. Este es el primer resultado que podría destacarse, la inédita magnitud de la experiencia. El otro resultado, para mí fundamental de destacar, fue demostrar en la práctica diplomática, que la integración de dirigentes obreros, la mayoría de ellos con educación formal solo primaria no fue impedimento para que pudieron desempeñar con éxito la función de la diplomacia del trabajo y ayudar al gobierno a cargo del Estado Argentino a comprender el mundo del trabajo y la sociedad a la cual fueron destinados. En lo específicamente sindical constituyeron la red de vínculos latinoamericanos que luego sirvieron para la conformación de la ATLAS, que, si bien tuvo vida efímera y debilidad estructural, tuvo su plenitud de desarrollo en trienio 1953 – 1955, para luego ir languideciendo hasta desaparecer y ser subsumida por los nuevos agrupamientos del sindicalismo global en el período 1956-1962. Tal vez el resultado más permanente, aunque menos percibido en ese momento, fue el de sembrar una conciencia de acción global en el sindicalismo argentino. En la actualidad los dirigentes sindicales argentinos en muchas oportunidades lideran las agrupaciones globales a nivel regional americano, entiendo que este fenómeno no puede leerse desligado de la memoria histórica afincada en la importancia sobre la participación internacional de los sindicatos. Eso también dejó la experiencia de los agregados obreros, aunque como toda interpretación histórica es discutible y debatible.

-¿Cuál es el grado de participación del movimiento obrero en el gobierno de Perón?
-Esta pregunta abre la posibilidad de ser contestada desde varios ángulos. Pero un poco arbitrariamente voy a elegir cuatro aspectos de dicha participación. Vista la participación desde la cantidad, hay varios de los últimos estudios sobre el tema de la participación sindical en el primer peronismo, estos autores apuntan a situar en unos 3000 los dirigentes sindicales que participaron en las diferentes instancias de los poderes ejecutivos y legislativos ya sean ministros, secretarios de estado, miembros de directorios de empresas estatales, diputados, senadores, gobernadores, legislaturas provinciales y concejos deliberantes. Hay otra medida más cualitativa de medir la participación sindical, y es su influencia y determinación en la confección de las leyes en general y las del trabajo en particular, sólo un dato al respecto, los diputados y senadores de origen sindical manejaban las comisiones del trabajo de las cámaras, y en alguna medida importante el ingreso, tratamiento y aprobación o no de los proyectos de ley laboral. De hecho, y en más de una ocasión, le discutieron y modificaron proyectos de ley enviados por el propio gobierno peronista que no satisfacían plenamente al sector sindical. Esto habla muy bien de la autonomía de la CGT, y rompe con el mito de un movimiento obrero sumiso y subordinado del cual se alimentan tanto las lecturas liberales como de la izquierda. Los sindicatos siempre mantuvieron su propia opinión que en la gran mayoría de las veces coincidía con la de Perón, pero se hacían oír cuando no estaban de acuerdo. La otra gran área de participación sindical fue en la autoridad del trabajo: el Ministerio de Trabajo, creado por el primer peronismo, luego de promovida la anterior Secretaría de Trabajo y Previsión a la categoría de ministerio, en dónde los ministros fueron dirigentes sindicales o aliados del movimiento obrero. Por último, reserve para mencionar el área de la diplomacia, el programa de los agregados obreros fue una experiencia muy original y provocadora, de participación obrera en el gobierno de Perón. Esta experiencia tuvo sus antecedentes en los agregados obreros mexicanos del gobierno de Plutarco Calles, en la década del 20, promovidos por el entonces secretario general de la CROM, central obrera mexicana, Luis Morones, quién en la década del 50 sería aliado del sindicalismo peronista en la creación de la ATLAS (Asociación de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalistas). De este último proceso, el de la incorporación de los dirigentes sindicales al servicio exterior, doy cuenta en “Malditos. Los agregados obreros y la diplomacia del trabajo en el primer peronismo”, el cual los invito a leer.

-¿Cuál fue el nivel de organización que lograron los trabajadores en esa época?
-Sobre la base del crecimiento de la economía y sobre todo de su sector industrial liviano y semiliviano mercado-internista, se asistió a un crecimiento exponencial del empleo y consecuentemente y en alianza con un Estado amigable que veía en los sindicatos a sus aliados políticos y no a sus enemigos como antaño estado oligárquico, multiplicó la sindicalización, lo cual fortaleció el posicionamiento del movimiento de trabajadores en la negociación colectiva, que si bien solo tuvo ley nacional recién en 1953, mantuvo su vigencia sostenida por sucesivos decretos del ejecutivo que le brindaban marco normativo de sostén. Podríamos sostener que durante el primer peronismo el movimiento obrero obtuvo niveles de sindicalización nunca antes alcanzados en Argentina, consolidó un protagonismo político central en la administración de Estado ocupando ministerios, secretarías y otros organismos y en el Congreso de la Nación en donde mantuvo durante todo el período nutridos bloques de representantes obreros, y se constituyó en la columna vertebral del movimiento gobernante. La centralización y unificación definitiva del sector sindical detrás de la CGT se dio recién en 1951, aunque el mito la ubica en 1946, la unificación se dio después de la huelga nacional ferroviaria, luego que fuera disuelta la Confederación del Personal Civil de la Nación (CPCN), concebida como una organización de tercer grado de empelados públicos no afiliada a la CGT, pero a la cual estaban afiliados la mayoría de los empleados públicos y funcionarios del gobierno peronista, empezando por su afiliado N° 1, el general Perón. Luego de la huelga ferroviaria y tal vez, ligado a una participación deslucida de su secretario general, el Coronel Castro, en su función de ministro de transporte durante dicha huelga, la CPCN fue primero intervenida y luego disuelta, para ser transformada en UPCN (Unión del Personal Civil de la Nación), la cual se afilia a la CGT, y que con 150 mil afiliados era el sindicato más importante, en ese momento, en el país. En ese lejano 1951 se termina la unificación de la CGT en una central única, aunque se debe reconocer que hasta el año 1955 en que termina la experiencia del primer peronismo, revolución fusiladora mediante, siguieron existiendo sindicatos de menor porte que se mantuvieron autónomos de la CGT, aunque sus conducciones se reivindicaban pertenecientes al movimiento peronista en términos político-ideológicos.

-¿Cuáles fueron los derechos más importantes que obtuvieron los trabajadores durante el peronismo?
-Podríamos decir, tal vez exagerando, pero no mucho, que el derecho laboral efectivamente aplicado, no declarativamente enunciado, existió a partir del peronismo, dado la magnitud de leyes, decretos y decisiones políticas que supieron expresar las necesidades de la clase trabajadora y darles cobertura y protección legal. En la obtención de los derechos no hay que opacar o disminuir el rol de las luchas laborales del propio sindicalismo peronista, los años 1947-1948 fueron los años de mayor nivel de conflictos huelguísticos, en una novedosa política, al menos para la Argentina, el gobierno no valoró esos conflictos como parte de un estado de agitación social subversivo, sino como una oportunidad de hacer cumplir las nuevas leyes laborales al sector patronal que no las respetaba. Nuevamente la alianza Estado/Gobierno/Sindicatos quebraba la resistencia conservadora de los dueños del capital. En este contexto deben leerse la obtención de las vacaciones, los sistemas de licencias por enfermedad, los servicios sociales, la indemnización por despido y tantos otros derechos operativa y legalmente inexistentes antes del primer peronismo, tomando como punto de partida para el análisis, las acciones de Perón a partir de 1943 al frente de la Secretaría de Trabajo y Previsión. Podríamos sostener que el peronismo al democratizar las relaciones laborales sentó las bases para ampliación y construcción de ciudadanía de las clases populares.

-¿Porque hoy sería importante la figura de agregados obreros en la representación argentina en el exterior?
-Entiendo que se puede plantear de diversas maneras los fundamentos de su importancia. A mi entender, el proceso globalizador de la economía mundial que nos trasciende y que no podemos regular, al menos eficazmente, pero que sí demanda del sindicalismo una intervención inteligente y permanente, impone la necesidad de participación de sujetos sociales, agentes económicos y actores políticos a nivel de las relaciones globales. Esta participación puede promoverse o darse, por fuera o independientemente del Estado, en este caso las estrategias de los actores, sindicatos, empresarios, otros, obedecen a motivaciones propias y solo ocasionalmente se potencian entre sí, incluso se antagonizan, o puede promoverse como una participación global que exprese una voluntad nacional estratégica dirigida por el Estado, en este caso, la figura del agregado obrero cobra importancia, pero necesita de un gobierno que interprete esta importancia y la ponga en juego. Está claro que está opción se encuentra lejos del actual gobierno y su entendimiento sesgado de las relaciones internacionales.

“Malditos. Los agregados obreros y la diplomacia del trabajo en el primer peronismo”: http://www.ctmargentina.org/ctm-internacional/2247-la-diplomacia-obrera-peronista-version-definitiva.html.

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